El Arte Rupestre Prehistórico dio origen al Parque y lo caracteriza. Cerca de sesenta abrigos con muestras pictóricas se distribuyen en el río Vero y algunos de sus barrancos, localizados en parajes espectaculares. Constituye el conjunto artístico más relevante, por sí mimo y por ser el único que, en un espacio geográfico reducido, agrupa todos los estilos artísticos de la Prehistoria Europea reconocidos por la investigación: desde el naturalismo del Paleolítico hasta la abstracción simbólica del Arte Esquemático, pasado por las magníficas muestras de Arte Levantino.
Dentro del Patrimonio construido destacan importantes conjuntos de monumentos muchos de ellos declarados Bienes de Interés Cultural, como:
Entre las tradiciones donde ritos, creencias, diversiones y gastronomía se unen cabe destacar las hogueras de San Ramón, las llamadas de los Santos Barbudos en Lecina, fiestas singulares como Crucelós en Adahuesca, las fiestas de las ánimas en Radiquero, Colungo y Adahuesca, procesiones y romerías y una tradición oral rica en leyendas, en torno a moros y cristianos, las Abuelas de Sevil, las santas de Nunilo y Alodia, o la brujería de Dominica la Coja.