El yacimiento del Palomar se sitúa en Oliete (Teruel), dentro del Parque Cultural del Río Martín. Contiene los restos de un pequeño poblado ibérico fortificado. Fue ocupado hacia el siglo III a.C y abandonado, según las excavaciones, en el siglo I a.C. Su superficie es de 0.3 hectáreas y es uno de los más importantes yacimientos para el conocimiento de la cultura ibérica en la provincia de Teruel.
El poblado se organizaba en torno a una vía central, en cuyos laterales se disponían viviendas. Se rodeaba de una muralla de la que se conservan restos de los torreones. Su fortificación pone de manifiesto la adopción de los sistemas y las técnicas defensivas helenísticas por parte de las poblaciones ibéricas.
Las viviendas estudiadas son de piedra caliza y aparejo irregular, con adobe en la parte superior, cubiertas por maderas y cañas. Tenían dos plantas, cumpliendo la inferior la función de almacén o bodega y la superior de vivienda.
Una de las áreas de excavación corresponde a una necrópolis visigoda en la que se localizaron nueve tumbas construidas con lajas de piedra. Una de las tumbas es doble, conteniendo adulto y un niño de 1 ó 2 años colocado sobre su pecho. De los 10 individuos enterrados dos son niños y cuatro adultos (dos mujeres y dos varones). Carecen normalmente de ajuar excepto algunas hebillas y anillos de bronce. En una de las tumbas se conservan restos de un ataúd de madera.
Durante su excavación se han encontrado importantes restos de cerámica con decoración de tipo ibérico y restos de cerámica que imitan a la romana. Gran parte de esta cerámica aparece pintada con motivos geométricos como bandas, semicírculos y círculos concéntricos, ajedrezados, retículas, estilizaciones vegetales y motivos figurados.
Se han recogido de igual forma, gran número de monedas y objetos en hierro como clavos, hachas, cencerros y otras en bronce como fíbulas, aros, argollas o placas de cinturón. Es también abundante el material realizado en piedra: molinos, morteros y lajas de piedra con decoración grabada.
La primera excavación la dirigió el profesor Galiay. Los resultados de estas excavaciones fueron estudiados y publicados por Antonio Beltrán en 1958. El Museo Arqueológico de Teruel realizó excavaciones periódicas desde 1977 hasta 1982, centradas en el estudio de las viviendas y la urbanística del poblado.
Fue declarado Monumento Histórico-Artístico por Rel Decreto en 1981 y Bien de Interés cultural bajo la categoría de Zona arqueológica en 2002. El yacimiento y las conclusiones de su estudio se pueden conocer gracias al Centro de Interpretación que se localiza en la carretera Oliete-Teruel. El Centro describe de manera didáctica el yacimiento por medio de audiovisuales, un programa multimedia, y una exposición de piezas originales, reproducciones y maquetas.
Iberos en el Bajo Aragón: www.iberosenaragon.net
Parque Cultural del Río Martín: www.parqueriomartin.com
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